Bad Bunny y nuestra xenofobia de clóset
En el reciente espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, Bad Bunny logró algo que va más allá del entretenimiento: articuló una postura política sin necesidad de confrontación directa. No utilizó un discurso partidista ni recurrió a la queja fácil; en su lugar, envió señales claras de identidad, pertenencia y comunidad. Fue un recordatorio…