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Introducción
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) define el trastorno por consumo de alcohol como un conjunto de síntomas conductuales y físicos, entre los que se incluyen la abstinencia, el deseo persistente de dejar de beber (con intentos fallidos), el consumo compulsivo a pesar de consecuencias sociales, interpersonales o físicas negativas, así como una intensa necesidad o urgencia por ingerir alcohol.
En Honduras, esta enfermedad representa un problema de salud pública y un reto social de largo alcance. Aunque no se dispone de datos actualizados, solo en el año 2021 se registraron al menos 1,400 muertes vinculadas al consumo de bebidas alcohólicas. La tasa de mortalidad por cirrosis alcohólica se estima en 20 personas por cada 100,000 habitantes y aproximadamente el 70 % de los accidentes viales del país están relacionados con el consumo de alcohol.
Ante esta situación, existen esfuerzos desde el ámbito público y privado que buscan mitigar el daño causado por el alcoholismo. Algunos de ellos son la Unidad de Desintoxicación Alcohólica del Hospital Santa Rosita, que atiende a decenas de pacientes cada semana, y el Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia (IHADFA), que promueve campañas de prevención y programas de tratamiento para personas afectadas por el consumo de sustancias.
En medio de este panorama, una de las iniciativas más significativas en la lucha contra el alcoholismo ha sido el programa de Alcohólicos Anónimos. Su presencia en Honduras se remonta a hace 65 años, cuando dos mujeres, impulsadas por la fe y el deseo de ayudar a sus seres queridos, dieron los primeros pasos para fundar el primer grupo del país.
Historia de Alcohólicos Anónimos en Honduras
La historia de Alcohólicos Anónimos en Honduras comienza a finales de la década de 1950. Después de leer un artículo en la revista El Centinela sobre un lugar donde se podía “dejar la bebida”, la señora Corina Domínguez contactó a la oficina de Nueva York de A.A. World Services para solicitar información con el fin de ayudar a su hermano, Saúl Domínguez, quien enfrentaba severos problemas de alcoholismo.
Como respuesta, la organización le envió literatura sobre el tema, incluyendo el libro Alcohólicos Anónimos. Además, su hermano fue registrado como miembro del Directorio Internacional y comenzó a recibir correspondencia de otros compañeros que lo animaban a dejar el alcohol. Pese a ello, en actitud indolente, se cuenta que el señor Domínguez solía empeñar el libro para conseguir dinero y continuar emborrachándose.
Más adelante, el entonces secretario del Consulado de la República de El Salvador en Honduras y también alcohólico, Benjamín Guzmán, encontró el nombre de Domínguez en el Directorio Internacional de A.A. y decidió ponerse en contacto con él. Aunque al principio se mostró reticente, Saúl Domínguez se reunió con Guzmán y, tras compartir experiencias sobre su enfermedad, ambos decidieron formar un grupo de A.A. Para este propósito se contactaron con el poeta Raúl Gilberto Troches, quien, anuente a la idea, prestó un local ubicado en Barrio Abajo.
Así, los señores Domínguez, Guzmán y Troches registraron el grupo con la oficina de A.A. World Services de Nueva York. Sin embargo, luego de que el cónsul Guzmán regresara a su país, el grupo se disolvió rápidamente y sus miembros recayeron en el alcoholismo.
En aquella misma época, Dolores de Cordero Valle, preocupada por el alcoholismo de su esposo, el Dr. Carlos Cordero Valle, realizó gestiones con el salvadoreño Julio Zamora, quien invitó a don Carlos a una reunión del grupo de A.A. Central de El Salvador. Sin embargo, este regresó a Honduras y continuó con su comportamiento autodestructivo.
Perseverante en su propósito de ayudarlo, doña Dolores invitó al país al Dr. Julio Zamora, quien accedió a venir acompañado por otros dos miembros de A.A. de El Salvador: Alejandro Miguel Hernández y Antonio Rosales.
Por ese tiempo, en el Directorio Internacional figuraban como miembros en Honduras el señor Saúl Domínguez, el cónsul estadounidense Paul S. Dwyer, y un tal Mr. Swan. El Dr. Zamora y sus compañeros lograron contactar a los primeros dos y acordaron reunirse.
Así, el 15 de julio de 1960, en la sede de la Iglesia Inmaculada Concepción de Comayagüela, los señores Saúl Domínguez, Carlos Cordero Valle, Pedro Arturo H., Óscar R. y Paul Dwyer, con el acompañamiento de los miembros salvadoreños Julio Zamora, Alejandro Miguel Hernández y Antonio Rosales, establecieron formalmente el primer grupo de A.A. en Honduras.
Inicialmente bautizado como “Grupo de A.A. No. 1 de Comayagüela”, en 1963 se cambió su nombre a “Grupo de A.A. Central de Honduras”, y solían llevar a cabo sus reuniones en la casa de don José y doña Eva Fiallos, ubicada en la quinta avenida, entre la cuarta y quinta calle de Tegucigalpa.
En la actualidad, se han constituido al menos 650 grupos de A.A. en todo el territorio nacional, con más de 8,500 miembros activos. Por su labor humanitaria, la Sociedad de Alcohólicos Anónimos de Honduras ha sido merecedora de la Orden de Francisco Morazán en el grado de Gran Oficial (1997), entre otros reconocimientos, además de la gratitud de miles de personas que, gracias al programa de los Doce Pasos y Doce Tradiciones, han encontrado fortaleza y esperanza para sanar las heridas provocadas por el alcoholismo y la drogadicción.
Palabras finales
Este 15 de julio se conmemoran 65 años de la llegada de Alcohólicos Anónimos a Honduras. Para celebrarlo, la organización realizará una Convención Nacional en el Instituto Central Vicente Cáceres, en Tegucigalpa, los días 19 y 20 de julio. Bajo el lema “Libres de la despiadada obsesión”, el evento reunirá a miembros de todo el país para compartir experiencias y fortalecer el mensaje de unidad, recuperación y servicio.
Referencias bibliográficas
Asociación Americana de Psiquiatría. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DMS-5). Editorial Médica Panamericana. //www.federaciocatalanatdah.org/wp-content/uploads/2018/12/dsm5-manualdiagnsticoyestadisticodelostrastornosmentales-161006005112.pdf
Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos. (2024). Reporte final confidencial de la 23.ª REDELA. https://aa.org.ar/wp-content/uploads/2024-03-21-REDELA-FINAL-.pdf
Ramírez, A. (11 de octubre de 2024). Hondureños inician el consumo de alcohol antes de los 15 años. Tiempo. https://tiempo.hn/hondurenos-inician-el-consumo-de-alcohol-antes-de-los-15-anos/
Revista La Respuesta. (s.f.) Cuando nace A.A., en Honduras. https://aainformacionhonduras.net/cuando-nace-a-a-honduras/
Acerca del autor
Víctor Alexander Matute (Yoro, 1996)
Es estudiante de Psicología en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y ha colaborado con la Revista Cultural Bucentauro en la rama del periodismo, gestión y difusión cultural, crítica literaria y narrativa.