#Cuento | El amor con amor se hace
—¡Quiero que me hagás el amor!—. Le dijo el chico, por tercera vez y con grave tono. Ella era una prostituta de 29 años, con unas espectaculares caderas, lindas y bien formadas tetas, y, aunque tenía unas libritas de más, su cuerpo se torneaba con una muy razonable cintura, que contrastaba bien con el enorme…