¿Y si el abstencionismo gana las elecciones?
El 30 de noviembre no sólo se elige un nuevo presidente, si no que se juega la partida más peligrosa de los últimos años. Tres candidatos gritan, se acusan, se pintan como el fin del otro. Los medios los siguen como si fueran reality show. Y la gente, harta, decide quedarse en casa. Ese silencio…