El aroma del nihilismo: cuando nada basta
Hay días en que todo parece estar en su lugar: el trabajo sigue, las conversaciones fluyen, el cuerpo responde. Pero algo huele raro. No es tristeza. No es ansiedad. Es más sutil. Una sensación como de estar parado frente a un espejo sin reflejo. Como si nada de lo que hacemos terminara de llenar. Como…